¡Sí se pudo!
Aunque no como hubiera querido, pero ¡fue fantástico! El día de ayer tuvo los ajetreos comunes para mí en estos días, todavía una hora antes de que el concierto de Béla Fleck & the Flecktones no sabía si iría: el dinero lo tenía pero dudaba encontrar lugares todavía, además de que al día siguiente (hoy) tendría una cita importante que requiere capital para llegar a buen término. Así que me hallaba en una disyuntiva.
Al cabo de media hora estaba ya apunto de partir con un querido amigo rumbo al centro de Puebla. Mi estado de ánimo ha sido excelente (¿y por qué no habría de serlo?), y traté de compartir con Ricardo Reyes, mi cliente en la Agencia de Comunicación Visual que dirijo, y mi amigo en plano personal. Preparándonos para partir, estuvimos viendo videos de Béla Fleck en YouTube.com, luego, tomamos un refrigerio energético y a los pocos minutos ya estábamos bien prendidos en mi auto rumbo al Museo de Arte Virreynal donde esperábamos presenciar un concierto excepcional.
Las cosas no son siempre salen como uno quisiera. Había mucho tráfico y ya había pasado una hora del concierto cuando llegamos a las puertas, no valía la pena entrar ya (tomando en cuenta que el dinero podía ser usado de otra forma); así que sólo nos detuvimos a la entrada, paramos la oreja y escuchamos un poco de Béla Fleck & the Flecktones en vivo; luego seguimos recorriendo las calles del centro histórico, galanteando con las chicas, platicando amenamente, disfrutando los otros eventos artísticos que se presentaban en los diferentes foros públicos de la zona.
Escuchamos mucha música, vimos bailes regionales, muchas chicas (¿ya lo había mencionado?), cenamos en una concurrida taquería y antes de irnos finalmente, pasamos nuevamente por las puertas del Museo de Arte Virreynal y disfrutamos un poco más de la música de Béla Fleck en vivo... hasta la siguiente ocasión.
La noche estuvo genial, ¡y ésta noche será mejor!
Al cabo de media hora estaba ya apunto de partir con un querido amigo rumbo al centro de Puebla. Mi estado de ánimo ha sido excelente (¿y por qué no habría de serlo?), y traté de compartir con Ricardo Reyes, mi cliente en la Agencia de Comunicación Visual que dirijo, y mi amigo en plano personal. Preparándonos para partir, estuvimos viendo videos de Béla Fleck en YouTube.com, luego, tomamos un refrigerio energético y a los pocos minutos ya estábamos bien prendidos en mi auto rumbo al Museo de Arte Virreynal donde esperábamos presenciar un concierto excepcional.
Las cosas no son siempre salen como uno quisiera. Había mucho tráfico y ya había pasado una hora del concierto cuando llegamos a las puertas, no valía la pena entrar ya (tomando en cuenta que el dinero podía ser usado de otra forma); así que sólo nos detuvimos a la entrada, paramos la oreja y escuchamos un poco de Béla Fleck & the Flecktones en vivo; luego seguimos recorriendo las calles del centro histórico, galanteando con las chicas, platicando amenamente, disfrutando los otros eventos artísticos que se presentaban en los diferentes foros públicos de la zona.
Escuchamos mucha música, vimos bailes regionales, muchas chicas (¿ya lo había mencionado?), cenamos en una concurrida taquería y antes de irnos finalmente, pasamos nuevamente por las puertas del Museo de Arte Virreynal y disfrutamos un poco más de la música de Béla Fleck en vivo... hasta la siguiente ocasión.
La noche estuvo genial, ¡y ésta noche será mejor!












